Un Blog sobre comunicación, mensajes y medios.

martes, 10 de noviembre de 2009

DEMOCRACIA: FICCIÓN SEDUCTORA

Sartori, a través de una detallada explicación, facilita valorar la transformación que sufren las palabras en su significado a nivel histórico. Es por esta misma razón que el significado actual de democracia se aleja de su acepción griega, y su aproximación actual a la referencia de un pueblo que se autogobierna difiere mucho de ser una realidad.

Lo mismo ocurre con otros términos que involucran la realidad propuesta por el concepto de democracia. Es importante percatarse de que “democracia” como término del lenguaje, ha sufrido y sufrirá permanentes cambios en su definición, acorde o no con las diferentes posiciones en torno a ella. En cambio, otros términos en el tiempo adquieren solidez y la historia fortalece su definición, lo que por supuesto no ocurre con “democracia” desde su definición primera, a lo que Sartori hace mención como “fracasos históricos reiterados de autogobierno”.

Democracia es la respuesta a un gobierno sin opresión y se sostiene que esta democracia debe ser la “democracia liberal”, la que es posible en el mundo actual. Es necesario entonces, olvidarnos de debatir sobre lo que fue democracia, sino de lo que puede ser y debe ser para el mundo de hoy.

Si deseamos fundamentar el concepto, estos fundamentos serían de orden moral, lo que hace posible que en un sistema democrático haya elecciones libres y públicas, no decisiones secretas. Será correcta la aplicación del término a la democracia que pueda practicarse con éxito y que funcione como sistema político continuamente, mientras será incorrecta su aplicación a aquella cuya práctica trastoca o pervierte los ideales que profesa y cuyos logros son muy diferentes de los propósitos que persigue.

Si los sistemas políticos tienen o no fundamentos, Sartori afirma que ningún cuerpo político se es dado, éste se construye a partir de principios activos que rigen su funcionamiento y soluciona sus conflictos. Estos fundamentos se basan en los valores que profesan y que se pretenden hacer realidad, valores que para concretarse deben ser deseados y amados, creerse firmemente en ellos. Muy contrario a los principios que rigen los procesos en sí, como por ejemplo: para un sistema democrático, el principio de la mayoría, el pueblo tiene la razón; y para un sistema autocrático, el gobernante siempre tiene la razón.

Cabe preguntarse entonces: Para que “democracia” en su definición posible y actual pueda concretarse, ¿es necesario el conocimiento previo de los valores que la hacen posible?. Si ésto fuera así, entonces deberíamos enfocarnos en promover esos valores a través de los medios de comunicación, así como también permitir la formación de nuestros ciudadanos con estos valores, por supuesto bajo el cuidado de formadores que crean en estos valores más allá de sus afanes económicos. Debemos admitir que los “valores democráticos” son eso, valores, que no pueden concebirse solos en el imaginario colectivo, sino es proyectado directamente por individuos que ya tienen estos valores incorporados y que son “líderes de opinión”. Solo así se podría plasmar una realidad democrática.

A mi pensar particular, nuestra realidad es lamentable, ya que no ofrece tales líderes, por lo cual participo de que vivimos en una sociedad cuyo mayor problema son los valores, valores en los que alguna vez nuestra sociedad quiso creer y que ya no cree, esa llamada “crisis de valores” que muchos aseguran y con la que concuerdo.

Según Sartori, es entonces solo cuestión de “preferencia”, la razón por la cual escogemos un sistema político a diferencia del otro, a través de la comparación que podemos establecer entre uno y otro. Sería sencillo elegir entre un sistema democrático y un sistema autocrático, si se conocieran ambas a cabalidad, si se hubiera vivido en ambos en algún momento. He aquí un gran problema, en nuestro país se conoce poco de los procesos democráticos, inclusive el concepto de democracia es ajena a la mayoría. Mayoría conformada por las poblaciones de nuestras regiones. Su realidad no se acerca ni a la definición inicial de democracia ni a lo que podría ser, ya que esta realidad provinciana o regional es totalmente autocrática y “el pueblo lo prefiere así”, porque a este sistema está acostumbrado. Lo nuevo, que vendría a ser “lo democrático”, les asusta de tal modo que les hace sentir total inseguridad y pavor. Lo desconocido atemoriza. ¿Cómo acceder a la posibilidad de elegir entre uno y otro?.

Por otra parte, está el hecho de seguir a la gran mayoría cuando se forma la opinión pública, encabezada por líderes a los cuales no podríamos llamar precisamente “democráticos”, pero que si tienen seguidores y conforman esa gran mayoría social que les otorga poder. Estos líderes a modo de “caudillos” son los favoritos de nuestra realidad social.

Este fenómeno al cual denominó Elisabeth Nolle-Neumann “La espiral del silencio” explicaría el cómo se forma el consenso de las grandes mayorías, siendo que estas mayorías están conformadas por personas que temen el asilamiento y a manifestar sus opiniones personales, a fin de evitar la sanción y el castigo. De tal modo, que si alguna opinión no llegó al debate público, ¿a quién culpamos por ello?.

¿Será que educamos seres incapaces para no expresarse en nuestra sociedad?, ¿no es función de los medios de comunicación promover la participación de los individuos que conforman nuestra sociedad?. Son preguntas que conllevan otras, ¿los medios están democratizados?, ¿el canal del estado, canal 7, promueve la participación directa de los diferentes grupos sociales que nos conforma como país, a fin de que figure luego en la agenda de asuntos por tratar de parte del gobierno?.

Sartori basa la elección de lo más preferible en dos argumentaciones: la primera, se prefiere que exista y no su ausencia; la segunda, es un bien que antecede y permite el bienestar que se busca. Entonces, ciertamente podríamos escoger el sistema democrático, pero ¿por qué no funciona en nuestro país?. No hay bases sólidas, mucho menos bases históricas, ni fundamentos morales. Hay una suerte de situaciones, en especial que vienen del pasado, que nuestros intelectuales se empeñan en no ver y menos aún en encarar.

BIBLIOGRAFÍA

Sartori, G. (1988). Capitulo IX. ¿Qué es la Democracia?. Definición, Prueba y Preferencia. En: Teoría de la Democracia. Los problemas clásicos.

viernes, 6 de noviembre de 2009

COMUNICACIÓN EN EL ANTIGUO PERÚ

En el 2006 asistí a una ceremonia en el Museo de la Nación donde se mostraron los hallazgos obtenidos en la Ciudadela de Caral, cuya antigüedad es de 6 mil años.

Uno de los objetos que atrajo mi interés fue el Quipu, que fue hallado en una de las pirámides de Caral. Desde entonces, recuerdo su imagen asociada a la pregunta ¿Ya se usaban Quipus desde hace tanto tiempo atrás y fue utilizado hasta el momento de la conquista española?.

Este misterio, conforme han avanzado las investigaciones, está siendo develado. Un buen referente fue el programa “Sucedió en el Perú” del Canal 7, que ví anoche; el cual, despertó nuevamente la inquietud por saber de este importante medio de comunicación utilizado en nuestro Antiguo Perú.

Queda claro que el Quipu no es aquel elemento a modo de ábaco que usaran los antiguos peruanos, tal y como se nos enseñó cuando éramos niños; pues para ello, se utilizaba la yupana donde se hacían las sumas, restas, multiplicaciones y divisiones. El Quipu es un medio de comunicación conformado por un sistema de nudos, cuya significación constituye un mensaje histórico, económico, político, religioso, legal, numérico, etc.

Huamán Poma de Ayala sostenía en sus crónicas que el Quipu era una carta. Por lo tanto, cada uno de los códigos que ofrece el Quipu representa una expresión gráfica, fonética, sonora, visual y táctil. El Quipu es pues la escritura más antigua del mundo.

Un Quipu consta de un cordel horizontal del cual penden varias cuerdas delgadas trenzadas, de diferentes tamaños y contienen grupos de nudos situados en distintos niveles. Servían los Quipus como registros de información contable, que durante los juicios de la época colonial y republicana, fueron la razón de que los Quipucamayocs, únicos conocedores de la decodificación del Quipu, pasaran a ser exterminados, a fin de favorecer al dictamen que convenía al interés español o particular republicano. De esta forma, también se destruyeron los Quipus por orden del Virrey Toledo.

Se asegura que este sistema de comunicación podía ser comprendido, por lo tanto, interpretado o decodificado, por pobladores que hablaran diferentes lenguas, ya que los códigos empleados en el Quipu son permanentes y convencionalizados, similar a los jeroglíficos de Egipto. Únicamente, claro está, habría que aprender a utilizar estos códigos, pudiendo ser utilizados por quien hablara quechua o aymara.

Lo que no deja de ser sorprendente es que en nuestra historia existió “escritura” o “medio de comunicación” desde nuestros orígenes, que ha ido evolucionando con el tiempo, permaneciendo por su utilidad práctica hasta que su existencia representó un peligro para los intereses de la época. Estamos hablando de más de 6 mil años de antigüedad. Nos quedan unos 600 o 700 quipus rescatados, material que se encuentra en estudio para llegar a una decodificación completa.

¿Cuánta información podríamos recibir de un Quipu si supiéramos interpretarlo?. Representaría un gran logro para el Perú y de hondo significado para ser justos con nuestro pasado histórico.

martes, 3 de noviembre de 2009

GESTIÓN DE CRISIS EN RELACIONES PÚBLICAS

Para resolver una crisis en relaciones públicas debemos aplicar los principios generales de la gestión de crisis; lo cual, nos lleva a realizar un reconocimiento de cuestiones y crisis, realizar acciones tomando en cuenta los principios de la gestión de crisis, y considerar los efectos de las relaciones públicas sobre los implicados ante una crisis.

Una crisis es un cambio drástico, un acontecimiento que implica la pérdida de una vida, daños importantes a la propiedad, o una situación en la que la organización se encuentra bajo un escrutinio no deseado sea por culpa de su comportamiento o la de sus empleados. La esencia de la crisis es la sorpresa.

Cuando ocurre un desastre, inmediatamente pensamos que podemos tomar medidas y recuperar el terreno perdido. Pero, al intentarlo, nos damos cuenta de que las cosas han cambiado: nuestra capacidad de reacción se ve afectada por la misma crisis.

La actitud del público cambia frente a una crisis, los integrantes de nuestra organización piensan en salvar lo que les compete sin importar los demás estamentos de la institución. Nuestros gerentes no tienen la serenidad y la fe en sí mismos que les conocíamos y hasta cometen errores tontos. Y para colmo, aquellas organizaciones que considerábamos “amigos” ya no nos escuchan.

Todo se interpreta de manera diferente a como lo vemos nosotros. Los recursos con que contábamos ya no están disponibles. Nuestra credibilidad está en duda. Incluso, es posible que nuestros más fieles seguidores nos den la espalda. Lo más dañino de la crisis es su carácter inesperado. Estar preparado es, pues, el antídoto. Por ello, una crisis brinda el mejor momento para entrar en reflexión y buscar soluciones.

Sin embargo, en el día a día, no siempre disponemos del tiempo para preparar planes de contingencia para enfrentar violentas crisis de relaciones públicas. Pero, una vez que golpea la crisis, igualmente pueden tomarse algunas medidas para enfrentarla.

Por otro lado, las empresas, como las personas, dependen de su reputación para relacionarse con los demás. La forma en que reaccionamos ante nuestros errores tiene una fuerte incidencia en nuestro prestigio. El costo de que los empleados no puedan estar orgullosos de la empresa en que trabajan es difícil de medir, pero intuitivamente sabemos que es sumamente indeseable.

Si están bien hechas, las relaciones públicas son la vía más segura -aunque trabajosa- para quienes se desempeñan en esta función. Quien hace relaciones públicas pone en juego su nombre, su confianza y su credibilidad en nombre de la organización para la cual trabaja, en cada interacción con los públicos objetivo.

La organización a través de la comunicación interpersonal constante con periodistas, empresarios, representantes del gobierno, religiones y ONGs, líderes de opinión, clientes/usuarios y todos aquellos que se vinculan directa o indirectamente con ella, se asegura la dirección oportuna de la información en momentos claves, cuando alguna circunstancia interna o externa pone en peligro la estabilidad corporativa. Todo ello, sin descuido de las también importantes relaciones públicas internas, es decir, en el seno mismo de una organización.

Estar en todo momento junto a los públicos es el secreto para una buena relación en el “punto crítico”. La interacción constante permite, por sobre todo, pronosticar el clima interno y externo para saber cuándo puede haber mal tiempo que obligue a realizar esfuerzos adicionales.

Ante una crisis, debemos aplicar los principios de relaciones públicas: estar preparados considerando la planificación de escenarios, la planificación de la gestión de crisis y los ensayos; ofrecer información sobre los antecedentes, resultando esencial tener a mano el material sobre la organización con los hechos y cifras esenciales, nombres, fechas, localizaciones, etc.; gestionar el flujo de la información, para que la organización no de la impresión de no saber lo que está pasando mediante el plan de crisis; acordar normas básicas, tomando en cuenta a las partes interesadas y a los medios; tener autoridad, dando importancia a que la organización esté dispuesta y sea capaz de actuar como una fuente única de información clara cuando se produce una crisis, y después, mediante el estatus o de la forma de comportamiento del portavoz de la organización.

Asimismo, hay que seguir hablando, es decir, ofrecer información sobre los antecedentes; decir que lo sentimos, mostrando ser hospitalarios y una sensibilidad extrema; asegurar la precisión de la información que brinda la organización y de lo que se publica, decir la verdad es de vital importancia; ser sensible, teniendo cuidado con el tono y el contenido de lo que se comunica; y aprender de la experiencia, manteniendo un archivo de lo ocurrido con la finalidad de extraer conclusiones y aprender lecciones valiosas para el futuro.

Ciertamente, mostrarse abierto es la mejor política frente a una crisis. Brindar una imagen de confianza es importante para hacer frente a una crisis que afecta la reputación pública y las relaciones futuras de una organización.

En la planificación de las relaciones públicas sobre una crisis se debe tener muy presente los avances tecnológicos, ya que las causas de la crisis en una organización se difunden con increíble rapidez. Manejar los recursos que nos brindan las innovaciones tecnológicas, son imprescindibles para controlar los puntos críticos o momentos de crisis de una organización.

jueves, 29 de octubre de 2009

EL BLOG COMO MEDIO DE COMUNICACIÓN

Entre los actuales medios de información y comunicación, el blog se ha convertido en uno de los más populares en todo el mundo. Su efectividad depende en gran parte del conocimiento mediático de esta herramienta, de la temática a tratar en él y de conocer bien al público al cual nos dirigimos.

Estos tres aspectos deben ser tomados en cuenta, a riesgo de no ser leído y por lo tanto “poco útil” a los demás. Después de todo, lo que se busca en la red son “posibles respuestas” a alguna de tantas preguntas que nos hacemos con frecuencia, sea de interés personal, académico, político, etc.
Un blog permite presentar contenidos en orden cronológico, pueden ser de carácter formal o informal, inclusive personal; requiere de una actualización periódica, y no es necesario que tengas amplios conocimientos en informática para hacer uso de él.
En la redacción, se percibirá con gran claridad al bloggista. “Por la pluma se conoce al pájaro”, dicta una frase que es apropiada para describir lo que el público percibe de aquellos que expondrán su pensar, su sentir y su acción en cada uno de sus artículos.

La gran ventaja del blog es que su manejo es sencillo y no requiere de conocimiento de html. Además es gratuito, por lo cual, es un medio de comunicación democrático. El Blog fue un término otorgado por Jorn Barger como "weblog", escritor estadounidense, en 1997.
Lo importante en un blog es “lo actual” de su tema, sea en el género que sea. Su tratamiento requiere mucho arte visual. Es fácil percibir “un blog aburrido” cuando tiene solo líneas carentes de coherencia, o imágenes poco agradables a la vista.
Para un comunicador social, el blog representa una herramienta ágil, versátil y efectiva, si se le usa con todos los talentos adquiridos en redacción y fotografía. El diseño gráfico, por otra parte, nos permitirá crear imágenes propias que serán parte del mensaje que entregaremos a nuestros lectores.
Un blog es, pues, una página web gratuita, por lo tanto un medio poderoso de comunicación, una carta de presentación personal, y un mensaje permanente para aquellos que te hayan elegido como referente de un tema de su interés. Podrás saber de la acogida de tu mensaje por el “contador” que eliges (hay muchos gratuitos) y por los comentarios que tus lectores publican en la “entrada” o “post” en el cual publicaste tu artículo.

El mejor servicio para un blog es el Blogger, un servicio completo, considerado el “abuelo de los bloggers”. Éste ofrece además una guía sencilla para aprender a usarlo. Sin embargo, encontrarás muchas formas de crear tu propio blog en la red, hasta tutoriales completos, con la única dificultad de no contar con una asesoría personalizada, necesaria para aprender su accionar de manera rápida y efectiva, para que tu pensamiento se despliegue luego con total libertad en cada una de sus entradas.
Fue en el camino que aprendí a usar este medio. Principal requisito fue la motivación y alguien que conociera un poco del tema para hacerle preguntas básicas de su uso. Aún así, me tomó dos días completos aprender su uso técnico (fue útil conocer del diseño de websites), luego un tiempo más en el mismo campo para hacer uso de su versatilidad, y habrá más, porque con seguridad nuevas cosas aparecerán en la red.
Toda gran empresa que se juzgue como tal, ha implementado el uso de los blogs en su comunicación corporativa. No saber usarlo es claro signo de "analfabetismo digital".
Si no tienes un blog y requieres aprender a usarlo; o si ya tienes uno, y te interesa hacerlo más efectivo de lo que ya es, encantada de asesorarte (gatanube@gmail.com).

miércoles, 21 de octubre de 2009

APUESTA POR LA VIDA, MADRE, HERMANA, AMIGA y COLEGA

"Me parece tan claro como el día que el aborto es un crimen".- Mohandas Karamchand Gandhi
"Creo que si los países ricos permiten el aborto, son los más pobres y necesitan que recemos por ellos porque han legalizado el homicidio".- Madre Teresa de Calcuta
"Libertad de creencias nunca debe ser interpretada como libertad para destruir a otros".- Padre Frank Pavone

Es inevitable abordar este tema en estricta ética y compromiso tanto social como de género. El silencio y la abstención son sólo cómplices de los intereses de grupo que presionan a favor del incremento de su propia fortuna a expensas de quienes siempre hemos sido las menos favorecidas, las mujeres.
¿El aborto es ilegal y constituye un delito contra la vida?. Nuestra Constitución Política señala en el Artículo 1º: La defensa de la persona humana y el respeto de su dignidad son el fin supremo de la sociedad y del Estado. En el Artículo 2º: Toda persona tiene derecho: A la vida, a su identidad, a su integridad moral, psíquica y física y a su libre desarrollo y bienestar. ¿Podrán nuestras leyes caer en contradicción? ¿Por qué promover tal ley? ¿Qué hay detrás de todo este movimiento?

Si bien las leyes establecen nuestras normas de conducta para favorecer la convivencia humana, ¿Será que esta ley reafirma nuestra DIGNIDAD como mujeres en una sociedad JUSTA? ¿Será el ABORTO la bandera del DERECHO DE LAS MUJERES?
A quien pueda observar la portada del Diario La República, es evidente el respaldo de la periodista y del diario a la controversial “Ley del Aborto”. Observen el diseño de la misma.

Por cada caso de violencia y riesgo que nos toca vivir, poco o nada hacemos las mujeres por defender nuestros derechos. ¿Por qué unirnos es tarea difícil?. Las grandes masas se movilizan organizadas por mujeres, pero son comandadas por varones. ¿Cuántas mujeres han sido lideresas de un gran ejército?. La historia como siempre ha de contestar.
Volviendo a las leyes, en la Ley de Salud existe una norma legal que obliga al personal médico a denunciar los casos en que existan indicios de aborto. ¿No se han ingeniado los peruanos, hombres y mujeres, para violar la norma cuando ven afectados sus intereses? ¿No están pegados en cada esquina los avisos de “ATRASO MENSTRUAL”? ¿No son muchos médicos y practicantes de medicina los que facilitan el Aborto?

Hace algún tiempo, las Naciones Unidas, a través del Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (1995, 1998 y 1999) y a través del Comité de Derechos Humanos (1996), solicitó al Estado peruano revisar la legislación sobre el aborto. Para ello, reiteró que la sanción del mismo no desalentó esta práctica, y que por el contrario, se había vuelto más inseguro y peligroso para las mujeres. ¿Hace cuánto tiempo, las Naciones Unidas dejó de representar los intereses de los más pobres, para representar los intereses de los grupos de poder? ¿Qué piensan los países ricos de esta medida?

La oposición al aborto trasciende a las posiciones de izquierda o derecha, de quienes tienen fe en Dios o fe en el hombre. Se trata de LA VIDA, sin la cual no existiría sociedad alguna.

El aborto "terapéutico" es un aborto directo porque mata directamente al bebé no nacido como medio para salvar a la madre, cuando en realidad hay otras alternativas para salvarla a ella y a su bebé no nacido. Por consiguiente, el aborto "terapéutico" es un acto intrínseca y gravemente inmoral, por cuanto constituye la destrucción directa de un ser humano inocente. La frase aborto "terapéutico" es una contradicción en términos, porque ningún aborto salva o cura a nadie.

Psicológicamente, el aborto es la "cura" que agrava la "enfermedad". Si se trata de violación, nada es tan difícil como superar la agresión recibida, pero empeora con la autoagresión del aborto, la muerte de un ser que es parte de una. Heridas como la primera tardan en cerrar, pero la segunda nos seguirá hasta el final de nuestros días. En la primera, no somos culpables de lo ocurrido; en la segunda, la decisión está en nuestras manos.

Decía Juan Pablo II: "estamos en realidad ante una objetiva 'conjura contra la vida', que ve implicadas incluso a instituciones internacionales". Toda política antinatalista del mundo desarrollado sobre un "país en desarrollo" (Perú) tiene su punto de origen en el problema de la competencia por mano de obra barata y en el fenómeno de la inmigración. Dicho de otra forma, “aquí hay grandes intereses económicos” bajo la careta de la “defensa de nuestros derechos a la dignidad como mujer”.

¿Quién se burla así de nosotras? ¿Permitiremos que nos utilicen una vez más? Si realmente defiendes TU DERECHO, pronúnciate y álzate a defender lo que consideras JUSTO.
No tenemos por qué llegar al Aborto si detenemos todo la agresión y la violencia de la cual somos víctimas. Todas sabemos que las leyes están de adorno porque poco hacemos en hacerlas valer, porque las desconocemos y porque pocos salen en nuestra defensa. La agresión social como nuestra sumisión son pan de todos los días.

En Diciembre se dirá la última palabra sobre el tema. No seamos pues, congéneres mías, ciegas, sordas y mudas.

martes, 20 de octubre de 2009

RELACIONES PÚBLICAS Y ACCIÓN COMUNICACIONAL

Desde una concepción antropológica cultural, la capacidad del hombre para relacionarse y comunicarse es importante, y las Relaciones Públicas nos señalan el camino hacia la integración humana y social.

Las Relaciones Públicas permiten conocer, comprender y encontrar alternativas de solución a problemas relacionales y comunicacionales planteadas por las organizaciones, que por ser realidades humanas, requieren de la confianza y los consensos de los públicos, y solo así podrá cumplir su misión.

Se parte de la relación humana, poco comprendida en el mundo de hoy, como variable clave, cuya principal herramienta es la comunicación, haciéndose necesaria la valoración de la relación humana como condición vital del proceso de legitimación de la acción comunicacional.

El uso originario del lenguaje pretendía el entendimiento. La estrategia del éxito, sin embargo, no puede asegurar la transmisión de valores. Algunos teóricos afirman que “Comunicar es transmitir la verdad, y la verdad a su vez, es posesión del ser por parte del sujeto cognoscente”, dando con ello lugar a la manipulación de la realidad. Estas posiciones no sitúan el valor de la relación humana en la acción comunicacional orientada hacia un proceso capaz de superar la desconfianza reinante en el mundo actual.

Desde un punto de vista lógico formal: “Las relaciones humanas adecuadas implican necesariamente procesos comunicativos eficientes”.

El carácter de las Relaciones Públicas permite ver a las empresas e instituciones no sólo por una finalidad económica sino por su responsabilidad social, pues propone la atención de necesidades, intereses y aspiraciones de los diferentes grupos que conforman las organizaciones, con el propósito de conocer la realidad y así sustentar las decisiones hacía la integración social y humana. Esta responsabilidad social se cumple a través de una programación de acciones y metas que constituyen la política social, y que puede ser evaluada por el balance social, entendido como instrumento de gran valor que facilita acrecentar el prestigio de las empresas e instituciones, dando legitimidad a sus mensajes.

Surge entonces un nuevo paradigma en Relaciones Públicas, vista como “una pedagogía del consenso”, que es un proceso educativo que requiere la aplicación de un método integrador con la finalidad de superar las barreras y fronteras que obstaculizan las auténticas relaciones y comunicaciones. Tenemos que asumir la necesaria participación del diálogo en la búsqueda del consenso, en un constante afán por comprender la realidad de las organizaciones que a partir del diálogo y la confrontación de opiniones diferentes, sepamos valorar las variadas posiciones de los grupos y, utilizando las razones de los demás de modo consciente, podamos lograr la integración de la organización, superando así las barreras propuestas por esta misma y alcanzando una auténtica relación y comunicación.

Para diferenciar comunicación organizacional de relaciones públicas, la primera es una forma de comunicación que permite la eficiencia, y la segunda tienen como tema de estudio: La problemática de las organizaciones y su atención en el ámbito de la cultura, la humanización y el aspecto axiológico de su relación y comunicación con los públicos. Esta diferencia es primordial, ya que se comprende que una se basa en las estrategias necesarias para la eficiencia comunicacional y la otra en el éxito de las relaciones mediante estrategias que integren a todos los elementos de tales relaciones.

¿Y quién es el relacionista? Éste no sólo es un comunicador, ya que su competencia esgrime directamente sobre el diseño de políticas y estrategias de las organizaciones en sus interacciones internas y externas. Esto implica ser analista de los diferentes problemas que ofrecen las organizaciones y a partir del diálogo con los componentes de la organización, diseñar posibles soluciones, las cuales parten de los mismos integrantes de la organización. Es de interés, sin embargo, conocer más características de quien asumiría este papel en una organización a fin de que cumpla su misión como tal.

El binomio relación-comunicación forma un concepto indisoluble y necesario para la convivencia humana, donde integración y convivencia y desarrollo están profundamente relacionados. Entendemos de esta forma, que desarrollo es avanzar en la coexistencia humana, en un mundo donde el desarrollo tecnológico ofrece tendencias, formas y aspectos que merecen ser observados, constituyendo un buen problema de estudio para las investigaciones a realizar.

El reto mayor que las organizaciones contemporáneas tienen que afrontar es entender a los públicos como resultado de los elementos y funciones que influyen en los seres humanos; y que éste es un grave problema, tanto como lo son los problemas financieros, operacionales y técnicos. Esto deviene de comprender los valores culturales que influyen en el comportamiento de los públicos, los cuales a su vez, influyen en la cultura de las organizaciones, donde la dinámica del cambio es permanente. Todo cambia, nada permanece, por lo cual, estos factores constituyen igualmente buenos elementos de estudio a considerar dentro de los problemas que presentan las organizaciones, a fin de comprender mejor su realidad.

viernes, 16 de octubre de 2009

RELACIONES PÚBLICAS Y MICROPOLÍTICA

“Política es el estudio de los conflictos de intereses
y valores que afectan a toda y cualquier sociedad
y es la manera como ellos pueden ser conciliados”
Roberto Porto Simoes

Con la finalidad de percibir, interpretar y explicar los fenómenos del sistema organización-públicos se recurre a la Ciencia Política, precisamente en la micropolítica (pues la relación de poder es la esencia y la comunicación la apariencia). Con ello, es posible obtener la cooperación de los públicos hacia la misión organizacional. El poder es algo que se ejerce en las relaciones humanas.

La micropolítica trata de la relación de poder en espacios más restringidos, tales como las organizaciones, las familias y los grupos; es el estudio y la práctica de la relación de poder dentro y en el entorno de los grupos; propone el análisis y tratamiento de los problemas políticos por medio de la especificación de los diversos grupos de intereses; y donde todo discurso que se refiere a grupos y personas implica relación de poder, en contraste con la macropolítica que trata con los grandes agregados y estadísticas, donde se sitúan los gobiernos.

Las relaciones públicas entendida como una filosofía de la administración, una actitud de espíritu, sitúa los intereses de las personas sobre los asuntos de la organización. Si así lo hiciese, obtendría respuestas esperadas para el logro de sus objetivos y metas. La micropolítica reconoce a los grupos en la busca de establecer políticas que ofrezcan algo a cambio de las pérdidas por medio de negociaciones. Por ello, se precisan operaciones como el diagnóstico, pronóstico, ejecución de programas de acción organizacional, y la planificación e implementación del discurso de la organización, mediante técnicas de información y comunicación.

Se establecen cuatro funciones de importancia en la labor de las relaciones públicas: diagnóstico de la relación de intercambio de intereses político-económicos, pronóstico de los resultados del choque de la acción organizacional, el asesoramiento a los líderes organizacionales, y la implementación de programas de comunicación.

Sin embargo, ningún logro sería posible en la consecución de los objetivos organizacionales, si la organización en su acción y discurso, no actúa sobre bases legítimas de poder. Siendo bajo este marco que los objetos materiales son la organización y sus públicos (agentes de influencia), y los objetos formales son el conflicto inminente y la crisis probable.

Las organizaciones presentan en sí mismas la posibilidad de conflictos al interior de ellas, ya que se evidencia por medio de estructuras y sistemas: el organigrama y el flujograma, estableciendo el primero la jerarquía y el segundo el ejercicio del poder. La presencia del conflicto lleva la razón a un proceso de toma de decisión, que conlleva a una relación de poder.

La misión y los objetivos no garantizan el éxito organizacional, mientras la inexistencia o el desconocimiento de éstos llevan a toda organización al fracaso. Por ello, el ejercicio de la argumentación encuentra obstáculos cuando se pretende entender y explicar los objetivos de la organización y qué debe lograr el sistema de papeles (misión, objetivos y metas). Existen pues, relaciones políticas y sistemas políticos en la medida en que exista lucha por el poder, toma de decisión y proceso de elección.

Los agentes de influencia son personas, conjunto de personas, grupos y otras organizaciones que desean el control de las decisiones y acciones que la organización toma. Éstos son internos (propietarios, presidente, gerentes, jefaturas, personas de actividad terminal, mandos medios); y externos (accionistas, proveedores, clientes, socios, competencia, sindicatos, familiares, amigos, líderes de opinión, etc). Las posturas que estos públicos pueden adoptar son: callar y obedecer las decisiones tomadas, salir del juego y luchar antes de rendirse.

En razón de ello, se sostiene que es más fácil cambiar actitudes después que las políticas han sido modificadas, siendo más probable que las personas aprecien los beneficios prácticos cuando ellos están presentes que cuando no lo están, procediendo con la acción primero y ofreciendo después el discurso, mejorando de nivel las relaciones entre la organización y sus públicos. Las organizaciones cuando no se ven obligadas a intercambiar, se restringen al discurso manipulador.
De la misma forma, soportar la crítica y transformarla en una oportunidad es vital para la administración de la controversia pública en una organización, para así actuar con los conflictos prudentemente y de forma separada, según la segmentación realizada de los conflictos existentes en la organización.

Como las diferencias de intereses económicos y de posición de poder no se deshacen por la comunicación, la micropolítica en el campo de las relaciones públicas, nos ayuda a identificar la necesidad de modificar las políticas organizacionales a objeto de integrar sus intereses con los de sus públicos, donde quedarse en el discurso para explicar, justificar o prometer, no es garantía alguna de resolver los problemas de relaciones públicas. Es por ello, que la micropolítica contribuye enormemente a un mejor control de la situación controversial.