“Comunicación social es un campo de estudio sociológico que explora especialmente aquello relacionado con la información, cómo ésta es percibida, transmitida y entendida y su impacto social. Se fundamenta en el lenguaje y éste forma parte primordial de la carrera como tal. Por esta razón, los estudios de comunicación social tienen mayor relación con lo político y lo social que los estudios de comunicación”WIKIPEDIA
Todo parte de lo que se entiende por “comunicador social”, y de comprender lo que es “comunicación social”. Si bien, ésta es tarea de nuestros docentes, no recuerdo que alguno lo precisara en el aula. Vímos diferentes teorías, de las cuales pocas son las que se quedan en la memoria a largo plazo. Y si la técnica del profesor de turno es mala, el mensaje de aquel comunicador, experto o no en el tema, suele rayar en el olvido.
La comunicación social como profesión implica mucho movimiento, mucha inquietud por conocer nuevos escenarios y un gran entusiasmo por ejercerla a prueba de toda decepción. Las opciones comunicativas que son producto de las nuevas tecnologías de la información son recursos de actualidad, que proporcionado por el centro de estudios, o por la incesante curiosidad que nos obliga a experimentarlas, constituyen la forma, mas no el contenido de nuestros mensajes. Los aspectos técnicos son fáciles de aprender; pero lo relevante, lo importante, es lo más difícil de enseñar y de aprender.
Ser comunicador social no solo comprende editar videos, editar audios, editar fotografías digitales, manejar cámaras fotográficas y filmadora, descargar e instalar aplicaciones a la PC, diseño gráfico, manejar el blogger, wordpress, Google Pages, etc. No solo se nos pide escribir y escuchar, ser creativos y analíticos, ser elocuentes y persuasivos; se nos exige además afrontar una realidad de la cual pocos hablan.
Quien conoce la realidad sabe que esta carrera no es nada fácil. El fundamento de la problemática del perfil del comunicador social no versa en la comunicación, sino en la economía de nuestro país: La pésima redistribución de la economía. Aquella donde un pequeño grupo humano pertenece a esa “sociedad de consumo” para las cuales se nos prepara, y a la cual, las grandes mayorías no pertenecen. Esta última viene a ser la “sociedad dependiente, marginada, excluida”, o dicho de otra forma “sin recursos”, y es lo más sensible de nuestra realidad. El mayor reto que nos toca conocer y para la cual poco o nada se nos enseña.¿Dónde quedó la comunicación social que involucra la comprensión de las grandes mayorías? ¿No pertenecemos a ellas? Nuestra labor es altamente social. ¿Cómo eludir las materias de la economía, del Derecho o la Política, si nos corresponde entenderla y hacerla llegar a los demás? ¿Cómo ofrecer soluciones si nos negamos a ver y a participar de los problemas que ocurren en nuestro distrito, región y país? Insensibles a las múltiples realidades, ¿seremos insensibles con nosotros y la realidad a la que representamos?
Es nuestra misión facilitar la participación para el fortalecimiento de los movimientos comunales, cooperativos, cívicos y otros, buscando armonizar y coordinar los intereses, tanto de las entidades del Estado como de las organizaciones populares. Si no somos nosotros, dejamos un gran vacío en nuestra sociedad que será llenada por aquellos grupos de interés que se esfuerzan en dejar las cosas como están.
Y siendo responsables con la docencia, es importante resaltar que los estudiantes de comunicación social deben “aprender a aprender” y solo la experimentación directa hará posible esta capacidad. Satisfecha la inquietud, espero que cada estudiante de comunicación social, al igual que aquellos que ya ejercen, sepa encontrar su lugar en el mundo.






La finalidad general del público es la felicidad y el bienestar, para ello la publicidad es necesaria tanto en el derecho como en la política; la publicidad en si misma es la promesa de felicidad en los mensajes políticos, y mediante ella, el dominio de las leyes se encontraría garantizado. La voluntad de felicidad y bienestar es preservada por la publicidad, su prohibición impediría el progreso de un pueblo o grupo.



